Conflictos en la empresa

¿Qué son conflictos laborales?

¿Quién no se ha enfrentado a lo largo de su carrera laboral en algún tipo de conflicto?

Cuando nos preguntamos “qué es un conflicto”, debemos tener claro primero a que nos referimos.

Recurrí a la Wikipedia: “El conflicto es una situación en la que dos o más individuos con intereses contrapuestos que entran en confrontación, oposición o emprenden acciones mutuamente antagonistas, con el objetivo de neutralizar, dañar o eliminar a la parte rival, incluso cuando esta confrontación sea verbal, para lograr así la consecución de los objetivos que motivaron esta confrontación “

¡Ahora sí! Ya tenemos una definición que nos hace entender ante que nos estamos enfrentando cuando hablamos de resolución de conflictos en las empresas. Discusiones laborales o una pelea entre compañeros de trabajo. Es decir, tenemos a dos personas o grupos enfrentados por alguna causa que lo motiva …

En un lugar donde trabajan y conviven por muchas horas varias personas, cada uno con su propia filosofía de vida, creencias y problemas individuales es inevitable que surjan diferencias. Desarrollar la habilidad de saber manejar estas situaciones conflictivas es imprescindible para mantener el buen ritmo de trabajo y para que el problema no se transforme en un “mal mayor” que reporta en una baja de moral y un deterioro en las relaciones laborales.

Resolver los conflictos no sólo asegura un buen clima de trabajo sino que puede motivar un cambio realmente productivo que consiga una mejora apreciable en la comprensión entre los miembros de un equipo de trabajo.

Hay varios tipos de estrategias para conseguir que un conflicto se resuelva de manera correcta y efectiva. Comentamos la que se basa en los intereses contrapuestos.

La idea es basar la discusión en el respeto de las diferencias individuales, esto quiere decir que se busca un consenso entre las partes, al tiempo que se intenta que nadie se centre únicamente en su posición.

La clave de este enfoque es el respeto por las personas y por sus puntos de vista.

Otro elemento a tener en cuenta es separar ideas, propuestas y soluciones de las personas, dado que se tiende a tener afinidades y discordancias según la relación que exista entre los individuos, pero a la hora de resolver un conflicto la prioridad debe ser encontrar soluciones y por ello la objetividad es fundamental.

Tenemos dos orejas y una boca, para escuchar más de lo que hablamos, aplica y deja que cada uno se exprese antes de hacerlo tú.

Para que resulte más fácil de asimilar este enfoque te sugiero 5 pasos:

1

ESTABLECER LA ESCENA

Cada uno de los involucrados en el conflicto tiene que entender que es un problema común y debe resolverse a través de la discusión y la negociación, que ni la confrontación ni la agresión son soluciones viables.

2

OBTENER INFORMACIÓN

Solicita la opinión de los otros recalcando la importancia que resultará para todos, contar con ella. Se deben dejar de lado los sentimientos personales y escuchar cada propuesta con empatía.

3

LAS DOS PARTES DEBEN HABLAR SOBRE LA SITUACIÓN 

Entender y aceptar que existe, y que debe ser resuelto. A partir de ahí toda idea que tienda a conseguir solucionar debe ser bienvenida.

4

RECOGE POSIBLES PROPUESTAS O SOLUCIONES

Debemos ser abiertos, justos y equilibrados, sin rechazar ninguna idea. Cuanto más se involucre cada individuo en conseguir solucionar el conflicto, más eficaz será la resolución que se tome.

5
 PACTA UNA SOLUCIÓN

Podía ser que el conflicto ya esté resuelto si las partes han llegado a un acuerdo de entendimiento de las respectivas posiciones. Si no es así, puedes utilizar la técnica del ganar – ganar en vistas a llegar a una solución que se espera funcione para las dos partes. actúa con firmeza y seguridad y desarrollado con soltura a la hora de aceptar diferentes opiniones y posiciones, desde el respeto, con apertura y escucha, puede ser de gran ayuda para el crecimiento de todos y un paso fundamental hacia el éxito personal y de equipo en el ámbito laboral.

La resolución de los conflictos laborales es uno de los problemas más difíciles de manejar por los CEO de las compañías. Se trate de una gran compañía o se trate de una start up, gestionar estos tipos de conflictos en la empresa nunca es fácil … ¿Cuál es realmente nuestro papel?

Tener confianza para atender los conflictos en una empresa sin posicionarnos a favor de nadie ni tomar acciones que puedan repercutir en situaciones injustas en la compañía … Nada sencillo!  Entender los conflictos en el ámbito laboral, su origen, los principales tipos de conflictos laborales en las empresas y las formas de prevenirlos nos ayudará a poder encontrar una solución mediante estrategias, técnicas y dinámicas que desarrollaremos en esta pequeña, aunque, útil y valiosa guía para solucionar conflictos laborales … ¡Transformamos los problema en oportunidades!

GUÍA para gestión de conflictos en el ámbito laboral

Causas de los conflictos laborales

Conflicto laboral de recursos

¿Qué pasa si otras personas dentro de la equipo necesitan los mismos recursos que nosotros? El líder debe tratar de que todos los trabajadores utilicen los recursos de manera eficiente prevaleciendo el equipo por encima de la persona.

Conflicto laboral de estilos

Cada uno tenemos una forma de trabajar marcada por nuestra personalidad y necesidades. Orden vs caos, supervisión vs autonomía … los diferentes estilos pueden generar conflictos laborales si no se tienen en cuenta los estilos a la hora de formar equipos y asignar roles de trabajo.

Conflicto laboral de percepciones

En el trabajo, las confrontaciones en puntos de vista pueden llevar a conflictos en el trabajo que se pueden ver agravados por los “chismes” y “guerras territoriales” entre grupos de cada corriente. Una comunicación abierta y aportar argumentos sólidos para cada percepción es en la mayoría de los casos la mejor solución para evitar conflictos en la empresa por diferencia de percepciones.

Conflicto laboral por metas

En una empresa pueden existir varias metas u objetivos y esto puede desencadenar en un conflicto entre ellas. Es imprescindible que los superiores estén de acuerdo a la hora de fijar objetivos y evitar que las diferentes metas choquen entre sí. Las metas deben ser claras y hay una buena comunicación para fijarlas.

Conflicto laboral por presión

Se pueden dar casos en que no es posible avanzar en el trabajo porque dependemos de otros departamentos que tienen otras urgencias , pero se tiene fijada una fecha límite de entrega y esto repercute en nuestra presión que puede llevar a conflictos. La solución es flexibilizar “deadline y establecer prioridad.

Conflicto laboral de roles

Existen ocasiones en que un empleado debe ejercer tareas que no corresponden a su rol dentro de la empresa, viéndose obligado a pisar el terreno de otras personas en la empresa que puede desencadenar en una lucha de poder y generar enfrentamientos. Una buena comunicación en este sentido sobre la necesidad de realizar la tarea para cada una de las personas puede aliviar el problema.

Conflicto laboral para valores

La ética profesional de cada persona debe ser respetada y la única solución para evitar este tipo de problemas es hacer un buen ejercicio a la hora de seleccionar el personal, teniendo en cuenta la alineación de valores empleado-empresa para contratar. Además, una buena comunicación y el respeto ayuda a gestionar estas diferencias.

Conflicto laboral por políticas de empresa

Es más que necesario que todos y cada uno de los trabajadores conozcan le s políticas de empresa y estén escritas de forma clara para que no haya confusiones que puedan generar conflictos laborales en la empresa.

Tiene que haber una coherencia entre el escrito y el aplicado, que respete las mismas condiciones para todos y cada uno de los trabajadores, sea quien sea.

Escucha la situación, valora opciones, mantén la calma y busca los motivos que justifican la situación laboral en conflicto, buscar ayuda a un externo si es necesario y atiende la situación.

¡Adelante entonces!