La estrategia en la empresa es vital

La estrategia en la empresa es vital para lograr el éxito

No podemos resolver problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos, Albert Einstein.

La estrategia es una tarea permanente de todo responsable de una organización. Debemos construir “el mapa” considerando las áreas clave o niveles de la planeación a cargo de asumir los retos, teniendo en cuenta que nos encontramos ante un entorno que cambia de forma rápida ofreciendo oportunidades e incertidumbres, por lo que la planificación debe ser sistémica.

Establecer metas y objetivos y medirlos, considerar características de creatividad, innovación, conocimientos y entorno, dentro y fuera de la organización.

APORTACIONES DE LA ESTRATEGIA EMPRESARIAL
Sirve para generar una red de comunicación muy útil en la que no sólo se comunican los objetivos, estrategias y planes y se favorece la cultura organizacional y el incremento de la participación.

Es un generador de conocimiento, ya que impulsa la innovación, creatividad y deseos de capacitación para el desarrollo de competencias de los directivos y trabajadores.

Refleja buenos resultados obtenidos a partir de su implementación en áreas como: ventas, utilidades, participación en el mercado, reparto equitativo para los accionistas, índices de operación y del coste / utilidad de las acciones.

Funciona para controlar el camino que lleva el negocio y hacia dónde se dirige.

La óptima productividad de una organización no es el resultado directo de la estrategia, sino el producto de la gran variedad de habilidades del líder; sin embargo, los equipos eficientes, lo son porque saben desarrollar sistemas de planificación eficaz adaptándose a sus necesidades, obteniendo mejores y mayores resultados; la estrategia está entrelazada de forma inseparable al estilo de liderar la empresa.

La estrategia corporativa marca la pauta y define el presente y futuro de la empresa.

De su diseño, ejecución y evaluación depende el éxito de los equipos.

El diseño de una estrategia de empresa-corporativa supone un desafío complejo y una enorme responsabilidad que exige el mayor compromiso por parte de los encargados de la estrategia.

El objetivo fundamental es que todos los integrantes del equipo formen parte, se sientan comprometidos y preparados para asumir el reto. Por esta razón, existen unos elementos esenciales para tener en cuenta:

1. Misión

Es la declaración del propósito y la razón de ser de la organización. Debe ser claro, conciso y quedarse en la memoria de toda la plantilla de colaboradores.

2. Visión

Es la explicación de hacia dónde se dirige la organización y qué es exactamente lo que aspira a conseguir y en el que quiere convertirse.

3. Valores

Son los principios indiscutibles que rigen la entidad. Los valores responden a las creencias de la empresa, a la ética profesional y al que los colaboradores se han comprometido en vincularse al equipo.

4. Objetivos

Exponen las metas de la organización. Para la empresa en general suelen abarcar un plan de largo plazo, entre 3 y 5 años, para los departamentos un período a medio plazo, entre 12 a 18 meses, y para los miembros del equipo a corto plazo, entre 6 y 12 meses. Los objetivos proporcionan la visión integral de lo que quiere conseguir la empresa y los equipos.

5. Proceso de implementación

Es el proceso posterior a la definición de metas y la estrategia. Abarca las asignaciones puntuales para la ejecución del trabajo, el diseño de un calendario para poner plazo a cada tarea y la identificación de quienes, dónde y cuándo se encargan de ejecutar las funciones y dar acompañamiento y recursos.

6. Mecanismos de comunicación

La comunicación interna es la herramienta estratégica para transmitir correctamente a todos los colaboradores, sin importar su nivel estratégico, los objetivos, valores y estrategia de ejecución que promueve la organización, lo que genera una cultura de apropiación, fidelidad y sentido de pertenencia hacia la empresa por parte del talento humano, que se sienta motivado y valorado en tener claros los principios y retos a los que se enfrenta la empresa para que se la sienta suya.

7. Dirección estratégica

En la dirección de la organización no sólo le corresponde diseñar la estrategia para conseguir los objetivos, también debe encargarse de asignar los líderes de los diferentes departamentos, el acompañamiento, las reuniones de seguimiento con el equipo de colaboradores. Esto con el fin de realizar un minucioso seguimiento al cumplimiento de las funciones que debe desempeñar cada departamento para conseguir los objetivos globales y disponer de visión sistémica.

8. Seguimiento y evaluación de resultados

Los objetivos que se plantee la EMPRESA deben tener una fecha de caducidad para alcanzarlos, asignar un tiempo adecuado para ejecutar los trabajos y completar los proyectos, al tiempo que hay que dar acompañamiento y hacer seguimiento. Apenas se cumplan estos plazos, se procederá a realizar una minuciosa evaluación de feedback contructivo de los resultados obtenidos y tomar las decisiones necesarias para afianzar los logros y corregir los errores. Como podemos ver, son varios los elementos necesarios para construir una estrategia corporativa sólida que se convierta en la piedra angular para la ejecución de las tareas y el cumplimiento de los objetivos que persigue la organización. ¿Sino realmente donde estamos poniendo nuestras fuerzas? ¿Qué queremos conseguir? ¿Qué tenemos definido? La misión, la visión, los valores, los objetivos, la implementación del plan, los mecanismos de comunicación, la dirección estratégica y la evaluación de resultados son todos igual de importantes y en conjunto constituyen la hoja de ruta de una empresa (pequeña, mediana o grande) basta que vea los errores como oportunidades, que permita la creatividad, la asunción de riesgos, optimizar la productividad, la competitividad, dar valor a la sociedad y suma valor a la sociedad año tras año.