Visión, reflexionando hacia el futuro deseado

Para poder focalizarnos en nuestro futuro deseado es importante reflexionar sobre las creencias y valores que nos ayudan a encontrar la felicidad.

Las personas  dibujamos y coloreamos nuestros pensamientos, y podemos pensar que biológicamente el ser humano tiene una tendencia sana a preferir y tener deseos y una tendencia insana  a convertir mágicamente  sus deseos en exigencias.

Las personas sanas aceptan el hecho de que las utopías son, probablemente, aquello que no se puede alcanzar y que por tanto, no podremos alcanzar todo lo que deseamos, ni  vamos a poder evitar el dolor, pero sí el sufrimiento en la vida. Es decir podemos gestionar nuestro sufrimiento y desarrollar nuevas maneras de atender la ansiedad, la tristeza, los derrotes, el estrés o la hostilidad.

Una persona sana emocionalmente tiende a aceptar la responsabilidad de su propia existencia en lugar de descargarse culpando defensivamente a los demás o a las condiciones sociales.

Podemos decir que la transformación puede ser mágica si pensamos que el concepto “deseo” es distinto al concepto “obligación o exigencia”.

Nuestras creencias irracionales que han coloreado nuestra vida en ocasiones  limitan nuestras conductas y emociones, y conducen tres exigencias que no nos permiten sentirnos bien y tener una vida de luz que permita alcanzar nuestros sueños.

Estas exigencias están dirigidas  hacia uno mismo, hacia los demás y hacia la vida

Las personas estamos diseñadas para pensar y ser conscientes de nuestras decisiones y acciones. Diseñadas para tener la libertad de escoger y creer en aquellas ideas que coinciden con hechos, de la manera más científica y verificable posible.

El ser humano no es lo que piensa, sino la persona que oye lo que piensa, tampoco es sus sentimientos, sino lo que siente y reflexiona sobre ellos, y finalmente el ser humano no es sus actos sino el protagonista de ellos.

Si los objetivos principales de las personas fuesen:

  • vivir
  • mantener nuestro bienestar emocional
  • encontrar nuestro propósito

Sería preferible integrar los 10 siguientes valores racionales para llevar una vida más feliz y tener mayor bienestar personal y profesional.

  1. AUTO-INTERÉS: Las personas emocionalmente sanas tienden a estar interesadas en sí mismas y a poner sus propios intereses ligeramente por delante de los demás. Buscan su equilibrio emocional
  2. INTERÉS SOCIAL: El interés social, actuar éticamente, proteger los derechos de los demás, y luchar por la supervivencia social… crear la vida en la que ellos mismos puedan vivir felizmente.
  3. AUTO-DIRECCIÓN: Asumir responsabilidades, principalmente de sus propias vidas, prefiriendo la cooperación mutua.
  4. TOLERAR LA FRUSTRACIÓN: Darse el permiso para equivocarse. No condenarse a sí mismo o a las demás por las decisiones que tomamos en la vida y las respuestas que damos en la vida. Cambiar las conductas no aceptadas desde la sabiduría personal y ver la diferencia
  5. FLEXIBILIDAD: Personas sanas y maduras son más flexibles en su forma de pensar, abiertas al cambio, tolerantes y con una mirada más amplia, generando una visión que les permita seguir su camino.
  6. ACEPTAR LA INCERTIDUMBRE: Reconocer y aceptar la idea de que vivimos en un  mundo VUCA, Volátil, incierto, complejo y ambiguo, donde no existen, y probablemente nunca existirán las certezas absolutas.
  7. COMPROMISOS CREATIVOS: Tener tiempo para crear y disfrutar de un tema de interés creativo relevante para ellos, o bien por el compromiso humano, dándole la importancia que requiere para planificar el día a día y tener una vida feliz con sus proyectos.
  8. PENSAR CIENTÍFICO: Personas más tranquilas, son más objetivas, racionales y científicas. Tienen una mayor competencia para actuar de manera concentrada y regular sus emociones y las de los demás. Sus respuestas son reflexionadas  y evalúan las consecuencias, alcanzando metas a corto y largo plazo.
  9. AUTO-ACEPTACIÓN: Las personas sanas normalmente están contentas de estar vivas y se aceptan a sí mismas por el simple hecho de estar vivas y tener la capacidad de divertirse.
  10. ASUME RIESGOS: Las personas emocionalmente sanas tienden a asumir riesgos e intentan hacer lo que quieren hacer, incluso teniendo posibilidades de fracasar se  atreven a nuevos retos y a la búsqueda de la felicidad.

¿Te apuntas a reconocer las creencias y valores que nos ayudan a encontrar la felicidad? 

Reflexionando junt@s hacia el futuro deseado, te acompañamos en todo el proceso